domingo, 11 de abril de 2010

Milan


(Reconozco que quizás el "ME MUERO LO AMO" fue un poquito impulsivo y algo exagerado)

:)

Me encanta que me digan que soy bien tana... ¡y del sur!. Hoy me lo dijeron dos veces. Qué lindo domingo.

miércoles, 7 de abril de 2010

let's talk!

Si mamá, mañana también. Curso un día má. No, no me pagan. No mamá. Sí, estoy estudiando economía. No, no entiendo nada. No tiene nada que ver eso. No, no estoy ahorrando. Sí que me quiero ir de viaje. Y sí, tengo cosas más importante que hacer, como pagar la escuela o tomar un Mocha Blanco. No te estoy jodiendo, no gano dinerales. Sí que tengo vuelo mamá. No me hago la hippie, voy a Starbucks. No, ya no salgo con él te dije, fui con las chicas. Sí mamá, son de la escuela. Una es más grande. No tiene nada que ver la edad, no jodas. No pongas esa cara. Sí pienso en el futuro.

Hasta acá voy a responder con calma, con resignación... cuando me diga que no es boluda y que sea sincera, tengo para elegir dos caminos: puedo decirle que estoy siendo sincera y que me voy a esforzar más, sonr´r y ofrecerle un té; o puedo decirle cosas como las que se me ocurren a continuación...

No, no soy sincera. No sé si quiero esa carrera, pensé en tirar todo lo poco que hice a la mierda y dedicarme a pequeñas cosas que me llenen el alma. Si, EL ALMA. No, no estoy loca. Tampoco drogada. No sé qué quiero y realmente NO me interesa la plata más que para irme a vivir sola cuanto antes. Si, SOLA. No, no quiero estar acá hasta los treinta, antes muerta. Y te contaría por qué voy a la escuela pero no lo entenderías porque tenes la apertura mental de un mosquito y probablemente, a la segunda palabra en sánscrito me prendas fuego. Y si conozco a otro hombre de 30, 35 o hasta 40 años y me enamoro, voy a salir con él y no me importa un carajo que quieras conocerlo porque no pienso invitarlo a tomar el té para que le preguntes hasta de qué marca usa el cazoncillo. CARAJO.

... quizás sea mejor respirar hondo y guardarme la segunda opción en el bolsillo hasta que aprenda cómo comunicarme de manera civilizada y dejando la violencia de lado. No sé, digo, de pronto me parece.




¡veinte años a la basura!

(casi) veinte años muy bien llevados. Somos jóvenes, estamos repletas de ideales, sueños y esperanza. Disfrutamos de la vida y podemos pasar horas frente a una notebook descubriendo funciones mágicas de la camarita, como una lluvia de regalos o copitos. Todos tienen un niño interior... nosotras lo tenemos a flor de piel, al que tenemos enterrado tres metros bajo tierra es al adulto. Y si eso nos hace felices ¡qué más da!.


La felicidad tiene nombre... y NO es Lucía.

¿...?


¡Atenti con los copitos!



(Su cara de anime es insuperable)



Médica y politóloga.
Somos el futuro.
(¡mierda!)

blog.

Últimamente he recorrido blogs que me han hecho desde reflexionar hasta reirme a carcajadas. Todos tienen un ALGO que los hace atractivos, divertidos. Resulta que este, mi blog, no sólo no tiene un ALGO, sino que tiene una gran NADA. Pobrecito él, queda bajo la sombra de tantas páginas ingeniosas e interesantes. No creo que aporte mucho a la vida de quien lee y probablemente quien se aventure en él, se aburra a los tres o cuatro posteos (suficientes para dejar en claro que sufro ciclotimia aguda, que estoy enamorada del amor y que adoro malvaviscos).

Es asi, este pequeño, humilde, pero hermoso espacio es sólo un medio más para hacer catarsis. Es mi tercer diario ¿íntimo?.
Sé que no tiene muchos lectores y que probablemente quienes pasen por aquí lo hagan esporádicamente. Pero yo, su fiel seguidora, lo quiero más que a ninguno y eso es lo que importa. ¡He dicho!.

lunes, 5 de abril de 2010

¿fuerza de voluntad? ¿yo?

Tengo que terminar el trabajo. ¡Tengo que empezarlo!. ¿Cómo puede ser que haya dejado pasar tanto tiempo, siendo un tema que realmente me apasiona?. Mi hobbie durante estos días fue NO hacerlo.

Hoy me dije a mi misma: "No te vas a dormir sin terminarlo, Magdalena".

Resulta que son las 12.24 am y no puedo más. Escribí una palabra.
Hace un ratito decidí despabilarme... aburrida ya de la cotideaneidad (acabo de inventar una palabra señores) del café, quise innovar: me preparé un tecito con miel y limón.

Y ahora, semi tirada en una silla de la cocina, tapada con dos frazadas y con el sombrero que trajo mi tio de Rusia, no puedo hacer más que mirar la pantalla del Word con los ojos apenas abiertos y pensar en lo calentita que debe estar mi cama.

Si lo termino hoy, mañana me regalo un Aguila Mousse.

i'm back!

Mucho tiempo ha pasado.
Desaparecí.
No escribí.
Y ahora digo: SOY FELIZ.

La vida me da sorpresas cada dos pasos y medio. Estoy cada vez más convencida de mi locura y me encanta. No quiero ser normal de nuevo. No quiero volver a querer sin que me quieran. No quiero estudiar las dos unidades de economía que me faltan. ¡Qué viva el Karma! (positivo o negativo, se la banca!). Quiero elevarme. Voy a desarrollar hasta el último sentido. Quiero seguir soñando despierta. Quiero seguir soñando dormida. Me encantan mis deja vu. Adoro mi intuición. Y le sigo poniendo seis de azúcar al té.

Claramente no mucho ha cambiado... Simplemente me he demostrado que pase lo que pase, nadie va a borrarme mi exagerada sonrisa de mi pálido rostro.