Y resulta que ahora soy feliz, ya dejé de mirar para atrás y me encanta mirar para adelante. Me gusta tanto mirar para adelante e imagino un futuro tan genial, que a veces corro para alcanzarlo. Y mis sueños no son nada más ilusiones, porque sé que voy a lograrlos. Sé que me voy a ir a Neuquén. Que dentro de poquitos años me voy a ir a vivir sola. Sé que voy a formar una familia. Quizas a veces me voy por las ramas y hasta le elijo nombre a mi gato o pienso en cómo será mi vestido de novia. Pero me encanta, ADORO soñar con esas pequeñas cosas.
Como dije en algún momento, quedan pendientes algunos asuntos, pero confio en mi y mis ganas de superarlos. Ya no tengo problemas para llorar, de hecho, tengo problemas para dejar de hacerlo. No me da miedo ni vergüenza pedir ayuda... a veces quizás puedo ser muy dependiente de los demás, pero eso supongo que desaparecerá cuando logre recuperar toda mi seguridad.
.Tengo la seguridad de que todo tiene un sentido. Del pasado y de los errores se aprende y no sería lo que soy hoy sin haber vivido lo que vivi. No me arrepiento de nada, cuesta decirlo, pero es la verdad...
Y aunque puedo ser infantil, impulsiva, susceptible, ciclotímica, tímida e insegura... estoy totalmente orgullosa de lo que soy y de lo que quiero ser. Me gusta ver la vida de color rosa y me encanta pasar el tiempo en mi mundo de fantasía... es cuestión de aprender a controlar un poquito la imaginación, pero eso mejor lo dejo para más adelante.
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