Uno se cree que las mató el tiempo y la ausencia. Pero su tren vendió boleto de ida y vuelta. Son aquellas pequeñas cosas, que nos dejó un tiempo de rosas en un rincón, en un papel o en un cajón. Como un ladrón te acechan detrás de la puerta. Te tienen tan a su merced como hojas muertas que el viento arrastra allá o aquí, que te sonríen tristes y nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve.
La vida es una suma de pequeños momentos. Hay momentos alegres, felices, otros no tanto... segundos que nos van a marcar por siempre. Un abrazo, un beso, una verdad, una sorpresa, una mentira, alguna tarde. Creo que lo importante es mirar adelante y no enredarse en lo que ya pasó. Generalmente hablo de un pasado que no te deja avanzar por miedo, pero también creo que enamorarse de algo que sucedió y vivir feliz dentro de una fantasía es igual de malo. Lo creo, si si, pero la parte de la práctica ya es un poco más dificil. (¿Has lo que yo digo mas no lo que yo hago?)
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